domingo 19 de junio de 2011

Opuestos


Es demasiado tentador escuchar tu voz en la penumbra. Parece que mi cuerpo cede ante ti, sin saber a que cede, sin entender que es lo que deseas.
Sé que te sientes mucho más seguro en la penumbra, cada que puedes me lo repites "Si pudiera vivir en la oscuridad, lo haría". El mundo no comprende de tu lado oscuro ni como es que yo, una que se dice seguidora de toda la nueva era de la luz, desee estar contigo. En realidad sé porque me gusta estar contigo, pero no puedo decírselos, creerían entonces que de verdad estoy loca, y tengo un límite.
Si ellos comprendieran que lo que no saben de mi, es lo que tú disfrutas. Si acaso me atreviera hablar de como es que mi relación contigo es la más luminosa de mi vida, incluso viviendo en está tibia luz de tu casa.
Conocerte ha sido liberador. Tal vez siempre has tomado ventaja de ese sentimiento, sabes que está sensación que me llena el cuerpo, la mente e incluso el alma misma. Cuando entraste en mi vida, estaba él. Un hombre completamente diferente a ti. Un hombre que ante el mundo es perfecto, incluso ante mis propios ojos lo es; sin retarlo te metiste en mi vida. Eres esa sombra que se va moviendo entre la noche para llegar a invadir un territorio, entonces cuando por fin llega la luz, sin poder hacerte algún daño te muestras, dominando todo.
Si ellos supieran lo que me une a ti, se espantarían. Si sé que hago a tu lado cada instante, cada momento que me preguntan miento sobre esa razón.
Pero también creo que es mentira toda la oscuridad que dices tener, algo de luz existe en ti, porque de no ser así, tampoco aceptarías mi presencia en tu casa.