miércoles 17 de agosto de 2011

A los sin nombre





Hay demasiadas razones para hacer un inventario de las personas que pasan a nuestro lado. Muchos de ellos a veces sólo son una caricia de viento. Pasan por unos instantes de nuestra vida y se van. Se llevan su nombre, su cara, su voz y sólo tienes la sensación de que alguien estuvo al paso de los años. Ya no están. Son cientos de personas las que están en ese tipo de recuerdo. No hay impacto de vida o eso creemos.
Hoy pienso en esas personas, que en realidad no sé que ha pasado con ellos.
Algunos vivieron alguna situación y no supe ni su nombre. Otros conviví con ellos durante alguna semana y he perdido su rastro. Otros más, hable con ellos, pase tiempo con ellos, supe de ellos y no han vuelto. No han querido decir nada.
Y si es cierto, si es el azar el que se nos mete entre los instantes y los lugares para que topemos con ellos. Y si es cierto que acaso una sonrisa de ese desconocido nos cambio la vida. ¿Será verdad que una noche de charla con esa persona que supiste su nombre, reconociste su rostro por una semana te hizo mudar ideas?
Hoy pienso en aquellos sin nombre, sin registro, sin rostro, ya sin voz, estuvieron cerca de mi vida. Preguntar por ellos al tiempo puede ser un juego sin sentido, sólo vagas imágenes se recuerdan. Incluso nulidad de rostro. Hoy creo que a veces podemos cambiar por esas personas que no nos damos cuenta de su existencia en nuestra vida. Apenas un toque en la vida del otro.
Hoy me pregunto por aquellos que pasan en nuestra vida sin más presencia que huella en la arena.

La imagen es de Jimmy Lao
de su libro "Desencuentros"


1 Extranjeros dicen...:

Enrique Arias Valencia dijo...

Es hermosísimo. Yo también, hace tiempo, pensaba en ellos. No sé qué fue de tantos entrañables extraños.