miércoles 11 de mayo de 2011
Actuar y sorprenderse
Uno no se conoce a si mismo por más que digamos que nos conocemos. Tal vez conocemos lo que sabemos de la cotidianidad de nosotros pero no intuimos la respuesta de momentos de crisis, incluso de los momentos en que uno puede sorprender a los otros, es más, a veces el sorprendido es no de lo que hizo y como afecto o modifico el entorno.
Son justamente las acciones que uno piensa afectarán de un modo las que nos sorprenden, porque muestran a los otros algo completamente distinto. Volátil. Y entonces la sorpresa que se erige frente al nosotros, los actores del mismo, es sorpresa. A veces el acto inocente se convierte en terrible. Otras veces el acto terrible termina siendo benefico para el otro.
En el fondo no sabemos quien somos, ni de que somos capaces... pero nos encanta hacernos creer que si, nos da seguridad, cuando en realidad a veces somos capaces de darnos unas gratas sorpresas a nosotros mismos.
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2 Extranjeros dicen...:
!es verdad!
Se llama inconsciente y es donde moran los dioses
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