lunes 23 de agosto de 2010

El mundo

El mundo está conciente de que en este tiempo pocos pueden arroparlo con la voz de un niño que lo llena de sonrisas. Los ángeles permiten locos ilusos que llenen todos los rincones de fantasías que parecen vivir en otros lugares, otras zonas impensadas.

Hoy tengo derecho arropar al mundo con mi voz, con las palabras que lleno de luciérnagas y dejo que anden por los sitios más oscuros. La oscuridad es terrible. Pero también es mágica, porque estando ahí se ve el nacimiento de la luz.

Hoy mis manos son las que arropan a un mundo que parece cansado y viejo, años y años vivo con organismos que no le permiten hacer mucho. Recorre sin prisa la rutina que lo hace cambiar en sus formas, temperaturas, sabores, colores.

El mundo se mece en mis manos, cuando mi corazón decide crear.

miércoles 11 de agosto de 2010