
No estoy esperando que lo entiendas, ni siquiera lo deseo. Tan sólo quiero que comprendas mi postura. No, no soy la mujer que te acepto en aquel café y nunca imagine que te pudiera hacer daño, sólo sucedió, como ha sucedido todo en está relación.
La primera vez que me besaste, supe que eras un hombre único. Pero, no me hagas hablar, en parte fuiste tú. No cambiaste. Te quedaste en ese café y no has hecho nada más para seguir peleando, ni siquiera por ti. No estoy cansada de tus errores, sin embargo, no has hecho nada para cambiar tu propia situación, siento que no avanzas conmigo y si eres tú. Ya no deseo lo de ese café, por eso te he citado en este parque, para que comprendas todo lo que he cambiado yo.
No niego que tus besos siguen haciendome temblar, no niego que hoy en día tus manos siguen siendo un buen refugio. Mas mis alas han surcado vientos más duros, he cambiado, me ha cambiado el tiempo. Y si deseo otra cosa.Y por eso te soy honesta el día de hoy, paremos peleas y comprendamos que no somos lo que fuimos. Por lo menos yo he cambiado, la marcha hacia atrás no es posible en este momento y tú lo sabes.
Qué porque sé que algo cambio, fue un momento, el día que me caí en aquella plaza y nadie vino ha ayudarme, en el que me rompí el tobillo derecho. Te marqué y dijiste que llegará al hospital más cercano que llegarías. Y no llegaste, no marcaste, no te apareciste hasta dos días después. Me dejaste sola y me supe sola. Esos dos días me reconstruí mirándome al espejo. Deje que los médicos opinaran, que me enyesaran y pedí un taxi. No imagine que en todo ese proceso me miraran los hombres retandome a caminar y en su reto se quedaban callados de que podía hacerlo.
Así que entendí que no debo estar a tu lado. Necesito a alguien que cumpla sus palabras. Tan sólo eso.
Soy una mujer diferente a la que le diste el beso esa tarde en la lluvia. Soy la misma mujer que tiembla por tus besos, mas no soy la que cree en tus palabras.
La primera vez que me besaste, supe que eras un hombre único. Pero, no me hagas hablar, en parte fuiste tú. No cambiaste. Te quedaste en ese café y no has hecho nada más para seguir peleando, ni siquiera por ti. No estoy cansada de tus errores, sin embargo, no has hecho nada para cambiar tu propia situación, siento que no avanzas conmigo y si eres tú. Ya no deseo lo de ese café, por eso te he citado en este parque, para que comprendas todo lo que he cambiado yo.
No niego que tus besos siguen haciendome temblar, no niego que hoy en día tus manos siguen siendo un buen refugio. Mas mis alas han surcado vientos más duros, he cambiado, me ha cambiado el tiempo. Y si deseo otra cosa.Y por eso te soy honesta el día de hoy, paremos peleas y comprendamos que no somos lo que fuimos. Por lo menos yo he cambiado, la marcha hacia atrás no es posible en este momento y tú lo sabes.
Qué porque sé que algo cambio, fue un momento, el día que me caí en aquella plaza y nadie vino ha ayudarme, en el que me rompí el tobillo derecho. Te marqué y dijiste que llegará al hospital más cercano que llegarías. Y no llegaste, no marcaste, no te apareciste hasta dos días después. Me dejaste sola y me supe sola. Esos dos días me reconstruí mirándome al espejo. Deje que los médicos opinaran, que me enyesaran y pedí un taxi. No imagine que en todo ese proceso me miraran los hombres retandome a caminar y en su reto se quedaban callados de que podía hacerlo.
Así que entendí que no debo estar a tu lado. Necesito a alguien que cumpla sus palabras. Tan sólo eso.
Soy una mujer diferente a la que le diste el beso esa tarde en la lluvia. Soy la misma mujer que tiembla por tus besos, mas no soy la que cree en tus palabras.
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