
Hace quince días se torno más fuerte el cambio que ella vivía. Su espalda se hizo más ligera y sus movimientos más perfectos.
Después de tanto tiempo, de volar por lugares lejanos encontró el clan, su clan, las espadas brillaban aún en pleno día y sus armaduras relucían, cada uno vestía de diferentes formas, sin embargo pertenecen al mismo clan.
Al paso del tiempo, cada uno compartío sus dones, cada uno enseño lo que podía y todos aprendieron, se volvieron más sabios.
Regresaron a sus lugares de origen. Ella se volvío más fuerte, sus hechizos se volvieron imparables. Asumio que no estaba sola, eran un clan, una familia y en la distancia su fortaleza los hacia imparables.
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