martes 30 de junio de 2009

De caerse de la nube

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Los castillos de nube nunca deben habitarse.
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La Montaña siempre es una buena opción
para quedarse en la seguridad de los dragones.
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sábado 27 de junio de 2009

viernes 26 de junio de 2009

De los extraños momentos de la vida

Por momentos parece que todo está en su sitio. No todo. En realidad son días de tragicomedia. Son días en los que se encuentra la luz y la oscuridad cohabitando tranquilamente en el entorno de un árbol. La sombra se torna refugio y las ramas más altas sienten la caricia de la luz. Todo en el árbol se siente que algo sucede, pero en la sabiduría de sus ramas, sabe que lentamente se llegará a su tiempo en el momento perfecto.
La tragicomedia se vuelve divertida en los momentos más tristes, en los que no hay escapatoria, en los que un trámite se vuelve más importante que la vida misma. Se anda seguro de que las noticias llegan cuando el árbol siente como la luz lo baña y en sus pies se construye un mundo, debajo de sus raíces hay un mundo que si no fuera por él no podría existir.
Se es el silencio de sus raíces y la alegría de sus ramas. Recargado en su tronco un hombre de cabeza blanca descansa. Un semblante tranquilo dibuja su rostro que se acompaña de una mirada perdida. Los recuerdos le aquejan. Le viene a la cabeza imagen del desierto que ha dejado lejos de su vida. Recuerda los días en que el calor se sentía aún debajo de la sombra. Recuerda los momentos en que matar a una serpiente significaba salvar la vida a lo seguro sin dejarle al destino la respuesta.
Pero ha dejado el desierto. Ha decidido caminar a un lugar menos hostil. Sabe sobrevivir a lo terrible y el bosque le parece cosa de niños, sencillo, dulce, simple, olor a tierra mojada, un clima tranquilo para andar los últimos años de vida.
El hombre debajo del árbol se queda muy quieto esperando que el sol desaparezca por el poniente, que se lleve con él los recuerdos del desierto, se queda quieto y cae la noche.
El árbol sabe que la vida está arriba y abajo, sabe que cada lugar es uno y cada uno tiene su ser.
La tragedia a veces es una comedia para aquel que sólo la mira. La comedia es una ridícula tragedia para quién no entiende el sentido de la broma.

No se sabe el momento en que se vive. No se sabe si árbol imagina que el hombre extraña a los cactos o detesta sus ramas.

miércoles 24 de junio de 2009

Pensar en el refugio


A veces hay momentos que debemos salir de la ciudad para contemplar desde afuera el lugar en el que estamos, mirar los pasos de la naturaleza, contemplar el sol y dejar el ruido de la ciudad.
Dejar la ciudad para encontrar un punto intermedio, para saber que el corazón sigue fuerte y pueda regresar aguantar las ocho horas diarias de trabajo, el contemplar el vecino y encontrar en el otro a ese ser humano que también habita en una ciudad peligrosa, llena de ruido.
Estos son los días en que el refugio debe buscarse desde el hogar mismo, el cuerpo mismo, la vida misma. Son días en que el remolino del mundo nos confunde, nos dice una cosa y trata de mentirnos. Las cuestiones importantes suben y bajan, no se denomina ya con nombre lo importante, porque esa sutileza cambia en la modernidad que sube y baja.
Son momentos en los que encontrar el refugio puede traer un momento de tranquilidad, lo que no se debe olvidar es que se debe levantar uno de ese sitio y seguir, seguir caminando, seguir andando en la caída, dejar el paracaídas abierto y seguir, andar en los espirales que son la única forma de encontrar lo que la vida nos tiene preparados.
Huir es un verbo que tiene cara dulce, pero la tristeza que embarga es tanta que vivir con él cuesta la vida.
Refugiarse en cambio es un verbo que nos da un descanso y nos obliga a regresar a la batalla.
Son días en que miro la luna y en su juego de ser llena y ser nueva, queda el refugio de de andar en la ciudad contemplando el ciclo de ser y no ser.
La imagen pertenece al libro
"El último refugio" de
Roberto Innocenti de FCE

domingo 21 de junio de 2009

Llego el verano!!



Parece
que mañana será un día nublado, increíblemente húmedo, dando la bienvenida a verano.
Y al descubrir que verano es mi estación favorita, puedo dar gracias de las lluvias, de lo que con ellas viene, de lo que la humedad hace que nazca.
Son días para desear los cambios y las cosechas.


viernes 19 de junio de 2009

Cansada



Estoy cansada. Todo mi cuerpo se rompe a pedazos. Estoy harta de lo que me ocurre. Sé que no es nada pero estoy cansada. No comprendo cómo es que otros seres humanos resisten la vida.

Tal vez el cansancio no me deja ver con claridad.

Será mejor que huya o duerma.

lunes 15 de junio de 2009

De ellos que no se saben


Invoque tu figura y nunca imagine que llegará cubierta de sorpresas. Sé que me miras, sé que es una estrategia, pero no sé que es lo que está pasando.
Mientras le hablo a él de lo que pasa contigo, imagino que él se desespera y me arranca un beso. Mientras estoy contigo imagino que tu deseo es más inmenso de lo que me dices, de cómo actúas y te guardas miles de secretos porque crees que puedo echar a correr y en la carrera me salgan alas y no puedas volver a tocarme la piel.
Mientras estoy con ustedes, tengo la intuición de que otro me ama y no dice nada, me ve en plena transformación y sólo se calla las ganas.
Mientras pienso en los tres, sé que hay otros que me temieron tanto que huyeron y que hay otros que no soy capaz ni de abrirles la ventana, porque los comparo con ustedes y no me hacen creer que exista un mundo distinto al que camino en días lluviosos.
Y todos me miran con los ojos de lobos acechando a su presa o cuidando a su cría, no saben lo que me ocurre pero no bajan la guardia. Por instantes parece que tratan de protegerme de seres que no ven y que sin embargo los presienten. Mis ojos los ven a todos.
Fue esa noche que invoque chamanes, invoque guerreros, invoque brujos. Llegaron todos, muchos ignoran mi deseo porque su magia habita en ese lado escondido a sus ojos, aún enraizado en su corazón, aún escondido a su cuerpo que anda paseándose a mi lado. Pedí ángeles al cielo y me enviaron otros tantos. Quise hadas, brujas, dragones, elfos y ahora todos anidan en mi casa cuidándome de los chamanes, los guerreros y los brujos para que todo sea parte perfecta del destino y nada quede en manos del azar.

Cada uno me habla de lo que su lengua imagina puede hacerme quedar hipnotizada; entonces así salvarme de aquellos que tratan de usurpar en mi vida. En la defensa de mi cuerpo hay una guerra secreta, donde los adversarios se intuyen en mis ojos cuando miro las estrellas, escucho música o me detengo en un pensamiento.

sábado 13 de junio de 2009

Maldito calor!!



Ves, si me hubieras hecho caso y nos hubiéramos quedado en esa montaña con todo ese frío, el calor de los cuerpos hubiera sido suficiente para estar bien y claro; no nos estaríamos asando en este desierto.
Deberías hacerme caso cuando te hablo del frío, en ese lugar, podríamos rozarnos tranquilamente sin haceros daño, sin pensar que deberíamos estar separados.

viernes 12 de junio de 2009

martes 9 de junio de 2009

Ellos sin saberlo



A veces Alicia se queda metida en el gran laberinto,
sin saber que Minutauro sueña con ella
cada vez que ve pasar el conejo blanco.


lunes 8 de junio de 2009

De lo que soy


Son días en que mi fragilidad inunda la habitación, sólo las sábanas reconocen el olor que me brota de la piel en estos momentos, en los que mis ojos se inundan y hacen un mar de mi cama.
Son días en que la decisión de ir adelante se nota en la cara, se me mira en los ojos y los hombres se acercan porque no descubren en mi cuerpo rastro de mujer histérica; muchos han llegado conquistados por mis palabras que han declarado que no soy princesa sino amazona y para que yo ame, debo ser derrotada.
Soy guerrera. Soy bruja. Soy maga. Soy curandera. No, de verdad no soy princesa, eso solamente se lo dejo al descubrimiento del que me venza en la batalla, el que me haga quedarme callada, el que me obligué a dar un paso atrás. Sólo un hombre capaz de lograrlo, sabrá que soy frágil, que mi fragancia lo busca en la tinieblas dispuesto a bailar con el cuerpo que le haga sentirse frágil. Antes nunca podría entender que existe la suavidad en un hombre que me mira, o me toma, o me susurra, o me domina.

A veces el amor, es domesticación; a vece se ama, lo que se conquista; a veces sólo podemos amar aquello que nos ha hecho sacar hasta el último punto de nuestro ser, a veces sólo podemos dormir tranquilos sabiendo que todo es parte del amor que se dicen con el cuerpo, el tiempo y los labios.

sábado 6 de junio de 2009

Historia de un día.



Sé que la mañana se levanta tranquila, dulcemente se quita las sabanas y se queda de pie esperando que la nana venga por ella y la meta a bañarse. Mientras el agua le recorre la piel, ella crece y sus dulces minutos se van, la hacen crecer y cuando se mira al espejo tiene edad suficiente para ponerse rubor y pintarse los labios, una cana le cae al rostro, pero la quita sin darle importancia y se calza los tacones.
Así la mañana me deja tendida en la cama, con el olor a café en la taza y el silencio sepulcral en casa, todos han salido ha trabajar, me dejan a mi tirada en cama, esperando que mi cuerpo por fin deje de llorar por el minúscula parte que le han extraído y sienta con el nuevo peso, un nuevo orden en su equilibrio, algo que se gesta entre el metabolismo y los pasos de los días de rehabilitación.
Los días han sido un suspiro bien querido para la vida, detenerse unos días en los que se firman los últimos papeles que me hacen acreedora a una nueva vida, detenerme en lo que dos hombres deciden que hacer conmigo en su vida, si ser su amante, su mujer, su amiga o aquella mujer que en cada lamento los acaricia, en cada deseo los colma, en cada compromiso los acompaña y aún así no hay un papel que certifica que pertenezco a uno de ellos. Por mi lado, mientras ellas no me reclamen del otro, puedo ser de ambos.
Desde que supe de mi operación le pedí a mi madre que me dejará pasar mi convalecencia en su casa, a lo cual protestaron todos, pero asumieron que era mejor dejarme ahí que ir a mi propia casa a abrirme la puerta, hacer los mandados y verificar que en verdad estuviera recuperandome.
Entonces la mañana se convierte en tarde y las canas le bañan la cara. Es una mujer de cuarenta años con un escote bien pronunciado que sabe lo que quiere y asume que lo que viene es parte de lo que tiene que seguir. Sabe que los amantes de otra vida son los que ahora le pagan la renta y con los que puede sentarse en el café a charlar sobre la belleza y sonreír plácidamente.
El doctor dijo que sólo cinco días en cama y llevo tres, faltan dos y regresaré a escuchar como la insistencia del teléfono no me deja en paz ni en domingo, mi jefe se ha vuelto más exigente desde que descubrió que puedo ser mucho más de lo que me paga, eso me tiene vuelta loca, pero viene el nuevo contrato y no tendré que seguir checando como es que un papel de color amarillo se pierde en la papelería de un cajón que pertenece al Lic. Córtez y la secretaría no tiene cuidado de poner mis papeles en su lugar.
Eduardo no ha hablado, sé que tiene ganas de verme, porque son las mismas ganas que me hacen pensarlo o eso quiero creer. Sé que la última vez que nos vimos fue maravilloso, no hubo queja, ni discusión, nos vimos, simplemente dejamos que las cosas sucedieran, no sé si alguno premeditadamente lo pensó, pero así paso, así estuvimos una semana, sin pensar en su mujer o mis hombres indecisos, simplemente él y yo, mirando las pinturas de los museos, entrando algún bar, caminando en la calle como novios, aún traicionando lo que nos dijimos justamente el día que si lo fuimos.
Cuando el médico me dé de alta le hablaré, le pediré que nos veamos, tal vez para ese entonces le quedará bien la excusa y tendrá vacaciones de las vacaciones de su hijo, dice que no tiene energía para andar corriendo con él, no le creo, siempre ha tenido buena condición; de cualquier modo, le hablaré, necesito saber que está ahí aunque no sea mío.
La mujer que nació en las primeras horas de la mañana tiene ahora los cabellos grises, su piel se nota arrugada, pero sus ojos son fuego, mira con la profundidad de la marea que sube y quiere tragarse a los marinos que han retado su paciencia, la mañana se volvió noche y ahora descansa en su cama esperando la muerte, para volver a nacer, como la niña que la tienen que llevar a bañar.
Mi mamá ha vuelto, me ha dado de cenar y hemos charlado, dice que no debí repetir incansablemente la idea de querer ser Duras, que debí haberle pedido a San Antonio que trajera a mi vida un buen marido, le digo que para que maridos, para que un hombre que no se me antoja despertar con él en la cama, ni si quiera caminar en la calle y suscitar las miradas de los otros sobre nosotros. Pero le digo que aún tengo esperanza de que llegue ese hombre, aunque para entonces, tendre la cabeza llena de canas.





viernes 5 de junio de 2009

No-s-otros



El saber que existes no resuelve nada,
me deja la boca seca,
el alma llena de dudas.
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El saber que existo en tu vida,
convoca a millones de hormigas
a comerse mi piel.
'
El saber que una noche se hace un nosotros,
es creer que existe un mundo
donde la distancia
nos zurce milímetro a milímetro a la misma cama.

jueves 4 de junio de 2009

lunes 1 de junio de 2009

Sin mirar ganancias

Y si perdí la apuesta,
y si gane el deseo,
y si perdí el nombre,
y si le gane al tiempo;
cómo es que sigo preguntándome,
sin respuestas acertadas,
sin historias construidas.

Lo etéreo de la nube
dejo vacío los ojos
y después de la lluvia
con cielo despejado
parece la derrota del agua
la traición del viento.

Entonces perdí,
perdí mi cuerpo,
perdí tu deseo,
y ante el silencio,
me quedo con el recuerdo
de nubes a punto de llover.