sábado 31 de enero de 2009

Juntos otra vez

A mi abuela,
por lo que me enseño de la fortaleza.

La princesa se casó y la vida le dio la oportunidad de ser tan feliz cómo los cuento de hadas le prometieron.
Amó, amó y sólo amó al príncipe, sus hijos, sus nietos y todo lo que pudo. El príncipe la protegía y ella le cuidaba el pensamiento.
Un día él partió sin decir adiós, sin despedirse de su princesa.
Ella lloró y lloró la ausencia de su príncipe, hasta que decidió seguirlo para estar con él, en la misma vida eterna.
Él la espera, ya la toma de la mano y vuelven a estar juntos, cómo en la tierra lo hizo durante 58 años.

Mis abuelos son la historia de amor por la que me enseñaron a creer en él. Y tanto es su amor que seguramente ya están juntos otra vez.

domingo 25 de enero de 2009

Gracias a ti sé que el amor existe


A mi Abuelo
por lo que me dejo en mi vida

Fue ese viaje de Manzanillo que tenía que regresar unos días antes, y tú dijiste que regresabas conmigo. Te dije que podías quedarte a disfrutar del mar, de ese mar al que tú me enseñaste a querer, a tenerle respeto, a nadar en él.
Dijiste que no debía viajar sola. Subimos al coche y pasamos ocho horas hablando, platicamos de cómo fue que encontraste a mi abuela y te enamoraste de ella. Me contaste de tus hermanos y cómo trabajaste en la coca-cola y en pepsi, me dijiste además sus diferencias.
Platicamos del árbol genealógico, de los orígenes del estado, de tu vida, de muchas cosas.
Duró ocho horas el regreso, un regreso que me llevo a conocerte y entenderte un poco más allá de lo que sabía de ti.
Y hoy, sin decir adiós te adelantaste, te fuiste, me dejaste sin saber que hacer a partir de hoy, sin saber como volver a ver al Mar sin pensar que fue por ti que aprendí a respetarlo y quererlo.
Pero gracias a ti sé que el amor existe, que Dios existe, que la familia existe, que los logros existen, que la suerte existe, que tú donde quieras que estés exististe de tal y única forma que el resto de mi vida podré pensar en esas ocho horas donde descubrí que mi Abuelo era un hombre que tenía el corazón tan grande para querernos demasiado.

miércoles 21 de enero de 2009

Meandra, el dolor

Hoy es de esos días que el estomago no le para de temblar, siente un abismo a sus pies a pesar de caminar por suelo, por las canteras, por los valles. Sabe que en algún momento de pronto comenzará a volar, un aprendizaje tardío pero que cualquier ser de su especie tiene que hacerlo. Despertar fue andar de un sueño a otro y entre mil sensaciones que no le llegan a los pies, la cabeza perdida no entiende lo que es mañana ni pasado. El cuerpo comienza a moverse, se sacude, se quita el barro, rompe su estructura vieja, hay algo en el ambiente que lo hace moverse para recordarle que su lugar es cerca de los dragones, en las montañas, en las fortalezas que se llenan de aveandantes dorados en tiempos de inviernos, en donde se gesta su especie, en donde todo es magia azul y violeta.
Meandra mira constantemente las nubes, les teme, le recuerdan esa noche en la que todo se perdió por una tormenta y se rompieron sus alas. Meandra no comprende porque nadie la busco después de esa noche.
Los magos que la cuidaron, le enseñaron artes que combinadas con las suyas la han vuelto una experta en la curación. Ella les ha regalado plumas azules, rojas, moradas, negras y blancas a cambio de todos sus cuidados. En la tierra de los magos hay uno en especial que le habla sobre su fallida decisión de no volar.
Desofo la mira todos los días y le cuenta lo que él como Mago del viento disfruta andar en los cielos. La empuja a volar. Su cabello blanco la hace que piense en lo que por estar lejos de los suyos se pierde. Desofo es un mago en edad adulta, su vida después de la guerra con los salvajes ha sido sólo para hacer que los jóvenes a su cargo hagan del viento un amigo como lo es de él. Meandra sin ser maga, pero por ser un aveandante está bajo su cuidado.

Desofo comienza a desesperarse, el miedo de Meandra a volar es terrible, ni sus peores aprendices han dudado tanto. Desofo sabe que debe pedir ayuda, hay magos que no saben volar, pero saben mirar los futuros, tal vez ellos descubran que hacer para que Meandra vuele.

lunes 19 de enero de 2009

Fin de invierno



Son los amaneceres los que me dejan en la mayor soledad, una desolación que se mete por la piel.
Los días de frío, los días de lluvia son el recuerdo de un tiempo mejor, mas también el suceso de la caída, la crecida del espiral, que sin ver lo que hay adelate, pronóstica la vida misma.


viernes 16 de enero de 2009

Sin historia

No sé cómo es que me he sobrevivido. No concibo los días de mi vida antes del psiquiatra, ni sé cómo viviré después de él.
Mis brazos siguen con las cicatrices, mi mente sigue con esa idea, una y otra vez. Todo comenzó el día que Tristán se fue, me dejo sola y entonces mi suplica no fue suficiente. Le grite mil veces que si no se quedaba iba a suicidarme...
Tristán sabe que amo el agua caliente y mi atracción hacia la bañera, él simplemente negó infinitas veces que amaba la muerte, pero no se dio cuenta cuando me sedujo, cuando ella se me metió por el vientre susurrando mi nombre y entonces la deje poseerme.
Él dice que no debí hacerlo, dejarme seducir, le dije que cómo él se había olvidado de mi, yo sólo deje que otro amante me tomará, que me hiciera sentir, que me hiciera enloquecer de vida y me hiciera olvidarlo. Entonces llego.
Amo a Tristán, no puedo olvidarlo, simplemente la vida me obligo a dejarlo, cosa que no puedo soportar. ¿Cómo se deja ir al amor de la vida?

***

Desdemona siempre ha sufrido. Realmente nunca la ame, simplemente me convertí en su amigo una noche que hablo sobre el amor en una reunión; ahí comprendí que sería una especie de ser mágico, lleno de fantasías y sueños que en algún momento algún hombre pudieran convencerla de que ella podía ser todos esos delirios.
Entonces me acerque, su locura me atrapo, no niego que es linda, tiene unos ojos color miel que desarman. En realidad no recuerdo cuando enfermo de tristeza. Algo en ella se quedo perdido desde el día que digo que no, que no quería vestido blanco ni firmar papeles ni hijos. Creo que ella debió ser madre.
Su intento de suicidio es simplemente un acto desesperado, por un momento quería que hubiera logrado su cometido, le hubiera dado más valor para su siguiente vida, pero ahora, sufre más todo. No puedo dejarla sola, sin embargo no quiero acercarme a ella. Le pediré a Lucas que la cuide mientras decido que debo hacer ante esto: ¿abandonarla o dejarla en el psiquiatrico?

martes 13 de enero de 2009

Mitología: Ariadna

Por si acaso no lo saben, el amor de Ariadna, Teseo, la traiciono. Sin embargo llego un dios, capaz de hacerla olvidar a ese hombre, por si fuera poco, hacerla creer en el amor...un fragmento del final del mito griego:



Las siguientes semanas Ariadna las pasó desconsolada y decidida a dejarse morir de amor y también de inanición, nadie ni nada pudo convencerla, cada día era mayor su debilidad, sin que Dédalo ni su hijo pudieran hacer cosa alguna. Mediante un gran silencio demostraban su respeto por la decisión de la joven princesa y su propia frustración, por con todo su ingenio esta vez no podían inventar nada para hacerla cambiar de opinión. Cuando de improviso comenzó a sonar en el ambiente una dulce y alegre melodía que lo inundaba todo con una especie de frenesí, era Dionisos y su comparsa, y apenas llegó se interesó de inmediato por la salud de Ariadna y le dio de beber su más preciado vino, junto con largas dosis de amistad y comprensión, escuchó y habló con respeto e inteligencia y en menos de lo que nadie hubiera imaginado, Ariadna estaba completamente curada, tres meses más tarde Dionisos y Ariadna se casaban en Cnosos, en una gran fiesta que fue comentada en todas las islas por muchos años. Con el tiempo, Ariadna se convertiría en la primera de las bacantes y sería reconocida en muchos lugares como la reina del vino. Los dos jóvenes amantes vivieron felices difundiendo alegremente las virtudes del vino, por los siglos de los siglos.

lunes 12 de enero de 2009

Un sillón rojo


Mi mundo se paro, lo vi detenido durante horas en el espejo. No fue el horror de mi tiempo lo que me causo la tristeza, ni mi ausencia con mis seres queridos, ni dolor el saberme lejos. La terrible sensación de detener el tiempo, el espacio, mi mundo, me dejo helada; fue comprender que los deseos más ocultos también se aparecen y se cumplen.
El mundo está en el espejo, muevo mi dedo o pienso en alguien y aparece su imagen de estatua, sin sonidos, un silencio mortal se extiende en aquellas imágenes. Yo habito un cuarto oscuro, estoy sentada en un sillón rojo y el espejo está frente a mi. Es un espejo de cuerpo completo, un poco más alto, un poco más ancho, tiene un marco de metal, sin adornos, muy austero. Mi alimento siempre aparece en una charola de madera sobre mis piernas cuando siento hambre o sed. El alimento aparece no por lo que deseo, sino lo que mi cuerpo quiere, no lo dice, no sé como llega a mi.
Desde el sillón he deseado otras cosas que no han llegado. Es un cuarto a media luz que me desespera, por más lamparas que imagino no hay suficiente luz. Imagine una ventana, todas las que aparecen están cerradas, selladas por fuera. Las puertas tienen llave, no se abren. Miró durante horas el espejo, todo está ahí contenido, no se mueve, no respira, el fuego no quema.
Desee una vez que el espejo despareciera y volviera el movimiento. No ocurrió nada, un murmullo lejano de voces gritaron, no entendí su mensaje, se callaron y fue la primera vez que me quede en oscuridad total.
Conjuré seres que no llegaron, ni brujas, ni ángeles, ni demonios, ni elfos, ni magos. Conjuré lunas llenas y soles rojos que tampoco aparecieron. Conjuré tormentas y terremotos y nada ocurrió.
Estoy sentada sin saber que hacer, sin comprender como fue que se me escapo un deseo que no puedo revertir, no sé si es ahora castigo no revertir mi poder o prueba, no sé si alguien juega conmigo o espere que algo cambie en mi para dejarme salir de este lugar, que tampoco es lugar, ni tiempo.
Miró el espejo, sólo tengo el poder de observar el espejo, no ocurre nada, no se mueve nadie, mi condena es sólo mirar sus estáticos cuerpos, nadie me susurra, no hablo ni conmigo misma.
Dentro de mi surgen miles de ideas, la primera es romper el espejo, destrozarlo. También pensé en conjurar algún dios, imagino que debo comenzar a caminar lejos del sillón; son las primeras ideas, pero hay una que sin nombre crece dentro, muy escondida a mi cuerpo, muy escondida a mi corazón, muy escondida a mi cabeza, anda por mi torrente sanguíneo y se esconde en mis órganos y vuelve a huir, es una fugitiva cada tanto que la detecto. No imagino su fuerza, si será mi destrucción o mi liberación.
Tendré que seguir aquí, tratando de relajarme, dejar de mirar el espejo, dejar de pensar o desear, simplemente cerrar los ojos, asumir que esto es el paraíso.

jueves 1 de enero de 2009

2009

El 9 es un número que se si no se suma o no se resta se llega al resultado. Es un número que en si mismo es, que siempre se llega a si mismo. Es un número que, según los pitagóricos, es líder, ayuda a los otros, es un número místico que viene sobre todo a ver por otros y entonces ahí logra su propia felicidad.
Es el número que Dios ayuda porque es el que vino a traer el amor universal, apoya a los otros, tiene una larga vista.

Jodorowsky en su libro "La vía del Tarot", explica que el 9 es el número de la crisis positiva, donde están los planes para la nueva construcción, se encuentra entre la vida y la muerte, está en el plano del cielo.
El arcano VIIII es el Ermitaño, representa sabiduría, soledad esencial, confianza en lo desconocido.
El arcano XVIIII es el Sol, representa la nueva construcción, fraternidad, éxito, calor, amor verdadero.
La carta 9 de espadas es la iluminación y la crisis positiva, la nueva luz mental.
La carta 9 de copas es abandonar un mundo afectivo para fundar otro.
La carta 9 de oros es el nacimiento, también como fin de un mundo.
La carta 9 de bastos es la elección creativa fundamental, abandonar una cosa para hacer otra.

Sin embargo si el 9 no se sabe 9, es individualista, no ve a los otros, se queda en una crisis perpetua, vive en la desolación y la tristeza; se queda encerrado sin ser lo que debe ser.

Disfrutemos este 2009, que mucho tiene que ver con lo que se nos pone por delante.