sábado 14 de febrero de 2009
Sola
Son días en que la cama se siente fría. Las lágrimas que han corrido por las mejillas, son enormes ejercitos cargados de misiones para la libertad del corazón, que por más que corren, que huyen, no alcanzan a liberar ni un apice de dolor.
El cuerpo se hunde y parece tumba la cama. Se jalan las cobijas, se hace nudo, le pone anclas y duerme, esperando que el calor del cuerpo caliente un poco la sensación que los ojos no pueden detener, no pueden parar el suceso del llanto.
De repente amanece y uno no quiere abandonar la cama. La cama que parece el único lugar seguro, el único que entiende lo que necesito y el sitio para hacer lo que se tenga que hacer en el momento justo.
Son días en que la palabra refugio sólo apunta a la cama.
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1 Extranjeros dicen...:
todos los dias pueden ser iguales o diferentes... todos podemos ser diferentes o iguales en todos los dias... mas la cama nunca de ser ese espacio ambiguo para morir o amar.
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